El 8 de septiembre es una fecha que como fisioterapeuta seguro que recuerdas, es el día en que se celebra el Día Mundial de la Fisioterapia. Una oportunidad para todo el colectivo de crear conciencia sobre la contribución crucial que hace la fisioterapia para mantener el buen estado de salud de las personas desde cada uno de los ámbitos de actuación. Y favorecer su movilidad y su independencia.
El enfoque de la World Physiotherapy para el Día Mundial de la Fisioterapia se centra en el papel clave de la fisioterapia. Y la actividad física para un envejecimiento saludable, con especial atención a la prevención de la fragilidad y las caídas en personas grandes.
El envejecimiento de la población
El ritmo de envejecimiento de la población es mucho más rápido que en cualquier otro momento de la historia. El año 2019, 1.000 millones de personas en el mundo tenían más de 60 años, cifra que subirá a 2.100 millones en 2050. Y se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique entre 2020 y 2050.
En España, 13,3 millones de personas tienen 60 o más años (el 27,3% del total), según datos de la Pirámide de Población 2024. Está elaborado por el Ministerio de Sanidad. De ellos, cerca de tres millones de personas tienen 80 o más años (el 6,13% del total de españoles).
Para ayudar a mejorar la calidad de vida de la gente mayor, el Día Mundial de la Fisioterapia ha tenido como tema central este año el envejecimiento saludable.
Tratamientos de fisioterapia
El fisioterapeuta, como experto en movimiento y ejercicio terapéutico, puede aconsejar a cada persona como adoptar un estilo de vida saludable. También puede ofrecer tratamientos y planes individualizados.
- Ofrecer ejercicios a medida para maximizar las funciones físicas (como mejorar el equilibrio, la fuerza muscular, y ayudar a fortalecer los huesos).
- Tratar enfermedades crónicas como la artritis, la diabetes y lo párkinson, entre otras.
- Controlar el dolor para optimizar la movilidad.
- Ayudar a recuperarse después de una operación, lesión o enfermedad (ictus, infarto, etc.) o reducir la disnea y enseñar a sus pacientes como volver a moverse.
- Enseñarlos a realizar con seguridad actividades cotidianas, como mantener la capacidad de levantarse del suelo en caso de caídas, levantarse de una silla o subir escaleras.